Numerosos malentendidos rodean al aceite de oliva virgen extra (AOVE), desde su uso para cocinar hasta su impacto en el peso y su costo. Estos mitos pueden minimizar los beneficios de un producto fundamental en la Dieta Mediterránea, y por ello, desmentiremos 7 Mitos comunes sobre el Aceite de Oliva Virgen Extra que deberías conocer
7 Mitos comunes sobre el Aceite de Oliva Virgen Extra que deberías conocer
En realidad, hay más mitos sobre el Aceite de Oliva que los 7 que nombraremos, pero les traemos los más arraigados en la sabiduría popular
«El aceite de oliva virgen extra es muy caro»
Existe la percepción de que el AOVE es demasiado caro. Sin embargo, considerando el proceso laborioso y los beneficios para la salud, su precio es razonable. Comparado con otros gastos cotidianos, el costo del AOVE es una inversión valiosa en tu salud y bienestar.
«No puedo tomar aceite porque engorda»
El mito de que el AOVE contribuye al aumento de peso es falso. Aunque es calórico, contiene grasas saludables que facilitan la digestión y tienen propiedades saciantes. Los nutricionistas a menudo recomiendan el AOVE en dietas de adelgazamiento por su capacidad para mejorar la digestión y prevenir la absorción de grasas y azúcares dañinos.
«Un buen AOVE no sirve para cocinar»
Se suele pensar que el AOVE no es adecuado para cocinar debido a que se degrada con el calor. Sin embargo, el AOVE es uno de los aceites más estables a altas temperaturas, resistiendo bien el calor y conservando sus beneficios. Estudios, como uno de la Universidad de Granada, demuestran que freír con AOVE no solo es seguro, sino que aumenta los niveles de compuestos beneficiosos como los fenoles.

«Se nota que es de calidad porque se ha solidificado»
La creencia de que un AOVE que se solidifica a bajas temperaturas es de alta calidad es errónea. De hecho, los mejores AOVEs se envasan en recipientes opacos para evitar la oxidación. La solidificación no es un indicador de calidad, ya que incluso aceites refinados de menor calidad pueden presentar este fenómeno en condiciones frías.
«Si pica y es amargo, no es bueno»
El picor y el amargor en un AOVE son indicativos de su intensidad y calidad. Estas características, influenciadas por la variedad de la aceituna, reflejan la presencia de antioxidantes y compuestos saludables. Aunque algunas personas prefieran aceites más suaves, un AOVE con picor y amargor puede ser igual de excelente en términos de calidad.
«El aceite es de alta calidad porque es de color verde»
El color verde del AOVE puede deberse a la cosecha temprana, cuando las aceitunas tienen más clorofila, otorgándole ese tono. Sin embargo, no todos los aceites verdes son de alta calidad; algunos productores pueden manipular el color sin garantizar las características valiosas del AOVE. Además, el color dorado también puede indicar un aceite de alta calidad, dependiendo de la variedad de aceituna utilizada, como la hojiblanca (verde) o la manzanilla (dorada).
«Todos los aceites de oliva son iguales»
Un error común es pensar que todos los aceites de oliva son iguales. En realidad, existen cuatro categorías principales de aceite de oliva, clasificadas por su calidad. El aceite de orujo de oliva se obtiene mediante procesos químicos, mientras que el AOVE se elabora exclusivamente a partir del jugo de las aceitunas, preservando todas sus propiedades nutritivas y beneficiosas.
La próxima vez que compres aceite, tómate un momento para leer las etiquetas y elige un AOVE auténtico, asegurándose de comprender qué estás adquiriendo.
Desmentir estos mitos permite apreciar mejor el verdadero valor del AOVE. Entender sus propiedades y usos correctos nos ayuda a maximizar sus beneficios en la cocina y en nuestra salud diaria. Así, el AOVE no sólo sigue siendo un pilar de la Dieta Mediterránea, sino también un componente esencial de una vida saludable y equilibrada.

