A partir de enero, el aceite de oliva en España experimentará un cambio en su carga fiscal. El gobierno ha anunciado que el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que hasta ahora estaba reducido al 2% debido una medida temporal para facilitar la compra de este producto de la canasta básica española que se encontraba en precios records, subirá al 4%. Este ajuste fiscal podría afectar tanto a los consumidores como al sector agrícola. En este artículo, analizamos las implicaciones del aumento del IVA, su contexto y cómo afrontar esta nueva realidad.
Contexto de la medida fiscal
La reducción del IVA al 0% sobre alimentos básicos, incluido el aceite de oliva, fue implementada en enero de 2023 como parte de un paquete de medidas económicas para aliviar los efectos de la inflación en los hogares españoles. Sin embargo, el aumento de precios no se estabilizó del todo, y los costes del aceite de oliva alcanzaron niveles históricos debido a factores como la sequía y el aumento de los costos de producción.
El gobierno, bajo la presión de equilibrar las cuentas públicas, ha decidido revertir esta medida temporal y establecer un IVA reducido del 4%, que sigue siendo inferior al estándar del 10% aplicable a muchos alimentos procesados en España.
Impacto del aumento del IVA al 4%
La subida del IVA, aunque relativamente moderada, tendrá un impacto en el precio final del aceite de oliva. Según estimaciones, un producto que actualmente cuesta 10 euros podría pasar a costar 10,40 euros con el nuevo impuesto. Este incremento puede parecer pequeño, pero acumulado en el gasto mensual de una familia, podría representar un desafío adicional, especialmente en un momento en el que el coste de vida ya es elevado.
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Principales efectos del aumento del IVA al Aceite de Oliva
En los consumidores:
- Incremento en el gasto doméstico, especialmente en hogares que consumen aceite de oliva como base de su dieta.
- Posible cambio de hábitos, con la sustitución por aceites más baratos, aunque menos saludables.
En los productores:
- Riesgo de caída en las ventas internas debido al aumento de los precios.
- Mayor presión para las pequeñas cooperativas y empresas familiares, que podrían perder competitividad frente a otros aceites vegetales más económicos.
En el mercado internacional:
- Aunque España es líder mundial en exportación de aceite de oliva, los precios internos elevados pueden afectar la percepción del producto en mercados extranjeros.
Razones detrás del ajuste fiscal
El incremento del IVA al 4% responde a varios factores:
- Recaudación fiscal: El gobierno necesita aumentar los ingresos para financiar políticas sociales y enfrentar los retos económicos actuales.
- Fin de la medida temporal: La eliminación del IVA al 0% estaba prevista desde el inicio como una medida excepcional para contener la inflación.
- Presión de la Unión Europea: En algunos casos, Bruselas ha solicitado a los estados miembros revisar las excepciones fiscales para garantizar la sostenibilidad presupuestaria.
Perspectivas para el consumidor
A pesar del aumento del IVA, el aceite de oliva sigue siendo un alimento esencial en la dieta mediterránea, valorado por sus propiedades saludables y su calidad. Para minimizar el impacto económico, los consumidores pueden optar por estrategias como:
- Comprar en cooperativas y almazara: Muchas cooperativas agrícolas ofrecen precios más competitivos.
- Aprovechar ofertas: Los supermercados suelen lanzar promociones en garrafas de aceite de oliva de gran tamaño.
- Adquirir aceite sin filtrar: Este tipo de aceite, aunque menos procesado, suele ser más asequible y mantiene sus propiedades nutritivas.
El futuro del aceite de oliva en España
A pesar de los desafíos, el aceite de oliva sigue siendo un pilar de la gastronomía y cultura española. En este contexto, es importante garantizar que este producto básico siga siendo accesible para las familias y que los productores puedan mantener su actividad en condiciones justas.
Es muy importante destacar que, el precio del aceite de oliva en España, que ha alcanzado máximos históricos en los últimos años, podría experimentar una reducción significativa a partir de 2025, llegando incluso a descender hasta un 50% de los valores actuales. Esta posible caída estaría relacionada con una mejora en la disponibilidad del producto a nivel mundial y con ajustes en la producción en España, el principal productor de aceite de oliva en el mundo.

Factores que influirían en la bajada de precios:
- Producción global en aumento: La campaña actual se espera que ofrezca una producción global un 13% mayor que la anterior, alcanzando aproximadamente 2,7 millones de toneladas. España, como líder mundial, tiene una contribución importante a este aumento.
- Demanda estable: A pesar de que el consumo en España es alto, ha disminuido ligeramente debido a los altos precios. Sin embargo, se espera que esta reducción de precios favorezca la recuperación del consumo tanto en España como en mercados internacionales como Estados Unidos y China, donde el consumo está en auge.
- Estrategias gubernamentales: El Gobierno español ha tomado medidas temporales, como la reducción del IVA al 0% para el aceite de oliva entre julio y septiembre de 2024, y posteriormente al 2% hasta final de año. Luego, el 4% mencionado de IVA para 2025, siendo una alicuota reducida con respecto a otros alimentos. Estas políticas buscan aliviar el impacto de los altos precios en los consumidores, pero también podrían incentivar la estabilización del mercado.
¿Qué esperar en 2025?
- Estabilización del precio en origen: Según los productores y expertos, los precios en origen podrían continuar bajando, lo que, junto con una mayor oferta, permitiría que el precio final al consumidor sea más accesible
- Impacto del mercado internacional: La creciente demanda de aceite de oliva en mercados emergentes como China, donde el consumo ha aumentado significativamente en los últimos años, podría equilibrar los precios y evitar fluctuaciones extremas
El aumento del IVA en el aceite de oliva al 4% a partir de enero de 2025 marca el fin de una medida excepcional que había reducido temporalmente su carga fiscal. Aunque el impacto en el precio final no será drástico, se espera asimismo una bajada de precios que no será inmediata ni uniforme, pero donde las proyecciones apuntan a que el aceite de oliva podría convertirse nuevamente en un producto más asequible para los consumidores. Esto dependerá en gran medida de factores como las condiciones climáticas, la estabilidad económica y la gestión de las políticas agrícolas.

